¿Qué te viene a la cabeza al mirar esta imagen? Quizá pocos de vosotros responderíais que la chica de la imagen está leyendo un libro y, no obstante, el audiolibro como formato de lectura ha experimentado un crecimiento del 20% en los últimos seis años, convirtiéndose en el modelo de lectura digital con más crecimiento en el mundo del libro (según el Informe anual 2021 “Evolución del mercado digital en español” realizado por Bookwire y DosDoce.com).

En 2021 se superará el listón de los 14.300 audiolibros publicados en lengua española y cada vez más lectores eligen este formato como medio de lectura habitual.

No obstante, el audiolibro sigue siendo desconocido para muchas personas que aún no han experimentado este tipo de lectura por lo que en este artículo queremos reflexionar sobre el audiolibro como opción para leer todo tipo de libros y animaros a probarlo (¡ADVERTENCIA! La lectura en audio es altamente adictiva 🙂

La audiolectura te permite leer mientras realizas otras actividades:

La ventaja más evidente de leer un audiolibro de cualquier tema que te interese es que puedes hacerlo en cualquier parte, cuando quieras y mientras haces otras cosas. Todos sabemos lo complicada y estresante que suele ser nuestra rutina diaria, donde muchas veces es difícil encontrar tiempo para dedicar a la lectura y a nuestros intereses. No obstante, si nos fijamos bien, en nuestro día a día hay muchos cortos espacios de tiempo vacíos: en el transporte público, haciendo cola, en una sala de espera, etc. Estos momentos son ideales para leer en audiolibro por la comodidad y facilidad de acceso de este formato ya que está a tu alcance desde tu propio móvil. Por otro lado, este tipo de lectura te deja las manos libres para realizar a la vez otras actividades más físicas o automáticas como fregar los platos, planchar o salir a correr. ¡Te aseguro que no hay nada más placentero que tu autor preferido te cuente una historia al oído mientras ejercitas tu cuerpo!

La oralidad es tan antigua como la humanidad

Parece que los audiolibros sean algo muy moderno pero sólo es nuevo el formato; su concepto y su esencia (contar historias de manera oral) ha convivido con nosotros desde siempre. En realidad, la oralidad es la manera más natural en que los humanos hemos transmitido conocimientos, reflexiones, teorías e intercambiado historias y leyendas durante generaciones hasta que la escritura y los libros se generalizaron y estuvieron al alcance de la población a partir de la invención de la imprenta de Gutenberg. Por eso, la audiolectura nos resulta natural y placentera y consigue crear un ambiente de intimidad entre el autor y el lector pues parece que éste te habla directamente a ti transmitiéndote sus reflexiones. Por este motivo, limitar el potencial del audiolibro a las novelas de ficción es un error, pues es un formato muy adecuado para títulos de no ficción y de transmisión de conocimientos de todo tipo (¡por ejemplo de filosofía!). Por otro lado, es muy recomendable para descansar la vista, sobre todo en gente mayor o personas con trabajos que exigen muchas horas ante el ordenador.

Es una opción de lectura muy económica

Como lector tienes multitud de alternativas para acceder a miles de audiolibros de calidad a un precio muy económico. Desde plataformas de suscripción (como Audible o Storytel) donde pagas una pequeña cuota mensual y puedes acceder a todos sus audiolibros de manera ilimitada, canales de venta unitarios (como Kobo o Google Play) donde puedes comprar sólo el audiolibro que necesites o directamente a través de editoriales de audiolibros especializadas como Parténope. Es una manera de leer que no requiere ningún aparato específico, ya que puedes acceder a los libros desde cualquier ordenador, móvil o tablet sin ninguna espera por lo que es sumamente cómodo y económico.

Desde Parténope Editores rechazamos totalmente la piratería o el consumo de audiolibro que vulneren cualquier derecho de autor. Piensa que con este tipo de prácticas no sólo desprecias el trabajo de muchos profesionales del mundo del libro (autores, editores, narradores, traductores, etc.) sino que estarás consumiendo audiolibros de muy baja calidad tanto en el sonido como en el contenido y no podrás disfrutar de una buena audiolectura. Por favor, ¡di NO a la piratería!

Para concluir nuestra reflexión, solo nos queda decir que el audiolibro no sustituye otros tipos de lectura (papel, ebook…) si no que la complementa. Lo importante es que los lectores encuentren contenidos y libros de calidad para disfrutarlos en distintos formatos según el momento. Como tantas otras cosas, el concepto de libro y de lectura no para de evolucionar y lo seguirá haciendo en los años venideros. ¿Quién sabe de qué manera leeremos dentro de 20 años? ¡Lo que es seguro es que seguiremos leyendo!

Anímate a conocer este nuevo formato si aún no eres lector habitual de audiolibros; puedes empezar con uno de los filósofos más influyentes del pensamiento occidental en el siguiente enlace:

¡FELIZ AUDIOLECTURA!

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